A proposito de Rostros del Son Jarocho
Rostros del Son Jarocho
About Rostros del Son Jarocho
Esta exposición de grabados consiste en 20 retratos de músicos, cantadores y bailadoras, la mayoría entre 70 y 90 años de edad, cuyas vidas han girado alrededor del son jarocho en la Sierra de Los Tuxtlas. Para realizar la obra me dirigí hacia los municipios San Andrés y Santiago Tuxtla y algunas comunidades aledañas como son; Ohuilapan, Comoapan, Eyipantla, Benito Juárez, Texcaltitan, Vista Hermosa, Texcochapan de Arriba, Medellín, Cerro del Vigía, Tres Zapotes, El Espinal y El Hato. El maestro Andrés Moreno Nájera, director de la casa de la cultura de San Andrés, me ayudó a ubicar varios personajes en lugares que no conocía y donde quedan esparcidos algunos soneros; pero los primeros rostros que integré a esta serie son personas que conozco desde 1999 cuando empecé a realizar grabaciones de campo en la zona. Las conversaciones entabladas con todos los participantes me sirvieron para hacer los retratos, con la ayuda de algunas fotos, cuando me encontraba de nuevo en Xalapa. Esta muestra, junto con las entrevistas, retrata la identidad propia de esta región que se ha construido, en buena parte, alrededor del Son Jarocho. He enfocado mi mirada hacia la individualidad que se expresa en cada cara. Además, he incluido, en cada retrato, elementos que ubican a la personas en su entorno, que hacen una referencia a su pasado o su oficio. No obstante, al transcribir las pláticas grabadas empecé a reconocer temas comunes y vínculos que unen a personajes aparentemente alejadas, geográficamjente, entre si. Esta serie, incompleta porque todavía me falta abracar más terreno, es un pequeño homenaje a algunos soneros de Los Tuxtlas que han contribuido a la permanencia del son jarocho en sus comunidades.
These prints are portraits of instrumentalists, singers and dancers from the municipalities of Santiago and San Andrés Tuxtla in the state of Veracruz, Mexico. For all of these people Son Jarocho, the local traditional music, has been a central part of their lives since childhood. Their ages vary between 60 and 90 and most of them are farmers from small communities in the hillsides surrounding these two small urban centres. The rest of the participants have worked in a variety of trades such as traditional healing, construction, selling in the market, working on the railway, carpentry and making traditional instruments. The first people I chose to represent are musicians I began recording in 1999 and who have appeared in a series of three compact disks which document the musical diversity of the region. For this project, however, I have included musicians from other communities where traditional music has become scarce.